sábado, 10 de octubre de 2009

LOS CALAMARES EN OTOÑO

El pasado 22 de setiembre comenzó el otoño, época buena para la pesca, incluida la del calamar, también denominado en la costa cantábrica como jibión, magano o lura. En agosto se pescan los calamares pequeños o chipirones, pero a partir de setiembre los calamares van aumentando de tamaño y hasta mediados de octubre son normales las capturas de ejemplares de longitud entre los 15 y 25 cm e incluso mayores. Durante este período, las poteras, jibioneras o guadañas que empleo, son las de la siguiente imagen y normalmente pesco únicamente con una situada, lógicamente, en el extremo del bajo que es del 0,235 con una longitud de una braza (1,67 m) y empleo una caña Browning modelo Futurama Strong de 9 m que es muy ligera. Como carrete uso uno pequeño cuya bobina tiene una línea del 0,30. La unión de bajo y línea con emerillón pequeño de color negro.
Estas poteras en su parte superior llevan el plomo visto, pero se suele rascar con la navaja para sacar el brillo del plomo. El resto del cuerpo plomado viene acabado en hilo, con el color blanco como predominante y orlas, ribetes o zonas acabadas en colores diversos. Tienen una altura de 72 mm y la corona de ganchos o alfileres es de un diámetro de 20 mm medido entre dos puntas opuestas. Este diámetro puede parecer escaso pero viene compensado por la estrechez o poco diámetro que tiene la parte plomada que nace o aflora de la corona, lo que hace que la distancia entre las puntas de los ganchos y el cuerpo sea correcta y suficiente para clavar con garantía las charpas o tentáculos del calamar en la picada. En definitiva, son poteras bien elaboradas, de ganchos bien afilados y resistentes para los calamares de esta época y efectivos en la aferrada.
En esta época no me gusta emplear los artificiales llamados "pajaritos" que vienen con doble corona ya que tienen poca distancia entre las puntas y el cuerpo, lo que hace que la aferrada sea bastante superficial y se escapen ejemplares.


También suelo utilizar los modelos de la imagen siguiente que tienen el cuerpo plomado acabado con hilo y en dos colores que se juntan en la parte más ancha del cuerpo. Tienen una altura de 79 mm y el diámetro de la corona es de 25 mm y también están bastante bien diseñadas y elaboradas.

En la imagen siguiente podéis ver una de estas poteras que nos da una idea bastante aproximada de su tamaño.

En la misma época y si se están dando por la zona de pesca calamares de más tamaño que el habitual, suelo emplear las poteras de la imagen siguiente. La corona está formada por anzuelos muy resistentes que no se doblan con el peso de grandes ejemplares. Su altura es de 77 mm y el diámetro de la corona es de 25 mm. Estas poteras las adquirí donde Fontal en Castro Urdiales hace más de 25 años y aun las conservo pues son una joya. La empresa cerró hace años y no las he vuelto a ver en ninguna tienda de pesca ni parecidas. El cuerpo viene forrado con hilo plástico y se hacían en dos colores que se juntaban en lo ancho del cuerpo. El acabado era bueno, la distancia entre las puntas y el cuerpo es correcta y pescan muy bien ejemplares medios y grandes.

A partir de mediados de octubre en adelante, los calamares son ya de buen tamaño o de gran tamaño, por lo que empleo poteras mayores, pero de las mismas características que las anteriores de anzuelo. Suelo emplear unas de altura de 85 mm y corona de diámetro de 25 mm, pero normalmente empleo las de 89 mm de altura y corona de 25 mm de diámetro, como las reflejadas en la siguiente imagen y que son extraordinariamente fuertes.

Una idea de su tamaño nos la da la siguiente fotografía.

De vez en cuando empleo unas poteras tipo pez de la casa Ragot, pero tienen mucho peso (60 g) y vienen acabadas pintadas en color único blanco. Lo mejor es que sus ganchos son muy fuertes.

Como no me gustan los colores únicos, las suelo personalizar con algún detalle como el que os muestro en la imagen siguiente.

Para este tipo de pesca siempre he sido muy tradicional y me gusta pescar con una sola potera en el extremo del bajo cuya longitud es de una braza y uniendo éste con la línea a base de un pequeño emerillón para que la potera esté más libre. Es la forma de pesca de toda la vida y que es más pura y directa, pero como hay que ir acoplándose a las nuevas técnicas y materiales, de mediados de octubre en adelante, a veces, suelo emplear también un "pajarito" como el representado en la imagen siguiente que es de la marca "Toto Jumbo" de 90 mm de longitud y peso de 13 g, cuyo color ventral es blanco y el dorsal rosáceo con líneas negras.

Aunque a decir verdad, prefiero el "Yo Zuri" de la fotografía siguiente que es más estilizado y me merece más confianza para el aferrado pues no tiene tanta panza como el anterior.

He de aclarar que el "pajarito" nunca lo empleo sólo sino que lo hago acompañado de una potera ya que pesco en aguas hondas. El esquema de montaje es el representado en el gráfico siguiente, en el que la línea del carrete que es del 0,30 va unida al ojal superior del emerillón mediante un nudo Super Clinch. Desde este mismo ojal anudamos un extremo de una pata o ramal del 0,30 por medio del mismo tipo de nudo y al otro extremo de la pata y también con el mismo nudo colocamos el "pajarito" que debe de quedar ya acabado a una distancia máxima del emerillón de 10 cm que es la distancia AB del croquis. Se deja esta distancia con objeto de evitar posibles enredos, cosa que probablemente pasaría si la pata fuese más larga. Para acabar anudamos el bajo (vamos a denominarlo así aunque sea del mismo diámetro que la línea) por un extremo al ojal inferior del emerillón y por el otro extremo a la potera y empleando el Super Clich que es un nudo más que suficiente para este tipo de pesca. El bajo será de una longitud de una braza más o menos.
La línea es de monofilamento y tanto el bajo como la pata los hago de monofilamento Fendreel del 0,30 o fluorocarbono Seaguar FXR del 0,285.


En la imagen siguiente podeis ver un detalle de como va el "pajarito" en la pata y como van anudados tanto la pata como la línea en el mismo ojal del emerillón. Esto hace que no tengamos que recurrir a gazas ni a emerillones triples que son mucho más voluminosos.

Como ya he mencionado, todos los nudos son Super Clinch, como el que se refleja en el gráfico siguiente para unir la pata al emerillón.

Los emerillones serán de color negro y del menor tamaño posible, pero siempre y cuando permitan el paso de los dos hilos (el de la línea y el de la pata) por el mismo ojal del emerillón. Suelo usar los representados en la siguiente imagen.

Tanto si pescamos con una sola potera como si lo hacemos con potera más "pajarito", lo primero que tenemos que hacer al llegar a la puesta es fondear el aparejo. Imaginemos que ya hemos extendido la caña y montado el aparejo; luego hacemos un medio nudo con el bajo entre los ganchos de la potera con lo que ésta queda con las puntas hacia abajo y no se nos enrocará en el fondo tal y como se refleja en el croquis siguiente; abrimos el pick up del carrete y vamos soltando línea hasta que ésta se afloje, lo que indica que la potera ha tocado fondo; luego tensamos la línea y cobramos alguna vuelta de carrete hasta que calculemos que la potera queda aproximadamente a una braza del fondo; después abrimos el pick up y con la línea hacemos alrededor de la bobina dos medios nudos y los fijamos, con lo que conseguiremos que la línea quede fija y la profundidad constante. Finalizamos sacando el aparejo y deshaciendo el medio nudo que habíamos hecho en la potera para que ésta quede en posición de pesca, es decir, con las puntas hacia arriba. Luego a pescar se ha dicho o al menos intentarlo.

Cuando demos unas vueltas de carrete para dejar la potera a una braza del fondo, deberemos procurar que al finalizar la operación, la posición de la caña nos quede cómoda para nuestra forma o postura de pesca. En la siguiente imagen os muestro la postura inclinada que me gusta en la que me quede la caña ya que si me canso, la puedo apoyar en la roca y habrá jornadas en las que estaremos bastante tiempo pescando.

Hay que decir que este tipo de pesca es muy sacrificada aunque sea una pesca estática, ya que hay que estar constantemente buscando la altura o profundidad a la que están los calamares pues andan a todas las aguas. La forma de hacerlo es efectuando largadas o largueras como la reflejada en el gráfico siguiente. Consiste en lanzar el aparejo a lo lejos y dejarlo hasta que recobre su posición vertical y lo haremos lanzándolo en todas las direcciones. Ello hace que el aparejo vaya recorriendo las diversas alturas de la lámina de agua hasta quedar la potera a una braza del fondo o posición vertical. Son muchos los jibiones que se capturan de esta forma y que además los suele atraer hacia nuestra puesta. Una vez que el aparejo está en la vertical, movemos la caña con suavidad hacia arriba y volvemos a bajarla hasta la postura inicial adoptada para pescar; esta operación la hacemos 4 o 5 veces y si no hay picada, recogemos 3 o 4 vueltas de manivela de carrete y repetimos la operación de mover la punta de la caña 4 o 5 veces y así sucesivamente hasta que el aparejo esté a flor de agua, es decir, vamos tanteando alturas. No hay que decir que si durante este proceso nos pica algun calamar, deberemos memorizar a cuantas vueltas de carrete lo ha hecho, contadas a partir de la posición inicial o fondeo. Con la práctica, si hemos cogido un calamar a una determinada profundidad, cuando volvemos a echar el aparejo, podremos pararlo aproximadamente a la misma profundidad para comprobar si hay más ejemplares.

En la época a la que nos estamos refiriendo, es muy importante el empleo de macizo o mazacote para atraer no sólo a los calamares (que también les gusta sobretodo si es de sardina o anchoa fresca), sino a los bálamos de peces ya que tras ellos andarán los jibiones pero se encontrarán con la potera o el "pajarito". Hay que tener cuidado si en la puesta hay algo de corriente o deriva pues nos puede desplazar el macizo y hacer que los calamares los pesquen otros pescadores que estén a la orilla. Si ésto sucede, es bueno echar en nuestra posición una red tupida o un trozo de media de mujer rellenada con macizo y una piedra atada con un sedal fino y metida bajo la superficie del agua. Si estamos solos y no hay deriva, podemos macizar de forma tradicional con una cuchara.
Tengo que decir que en esta época utilizo otro tipo de cañas como la Balzer o la Veret Arcadia.

Si empleamos poteras de hilo, deberemos llevar siempre un cepillo de dientes y un frasco de agua con colonia para limpiarlas de los efluvios que dejan los jibiones en el hilo y tenerlas siempre limpias.


Los lugares indicados e idóneos para la pesca del calamar en la costa (la que practico) son las zonas submareales que tengan en bajamar más de 7 u 8 m de profundidad y si hay más, mejor. Estas puestas se encuentran en las costas tajadas formadas por farallones y cantiles como las representadas en las tres imágenes siguientes hechas en la costa cántabra.




Asimismo son buenas puestas las bocanas y los interiores de los puertos, infraestructuras realizadas en zonas de dominio público marítimo-terrestre para beneficio de los mismos de siempre y disfrute de unos pocos, ya que en la mayoría de ellos, está la entrada restringida. En la imagen inferior, el Superpuerto exterior del Abra en Zierbena.

Hace años pescábamos los calamares en los cargaderos de mineral que había en la costa. Estaban entre otros, el del Castillo en Pobeña (Muskiz), el de Piquillo en Ontón (Cantabria), el de Saltacaballo en Mioño (Cantabria) y el de Ostende en Castro Urdiales (Cantabria) hoy inexistentes. Queda aún el de Dícido que está situado en Mioño (Cantabria) que es el que se refleja en la foto siguiente y en la que se puede apreciar como en su extremo está la vertedera recogida. Esta vertedera que es donde se vertía (valga la redundancia) el mineral a los barcos de carga, se ponía inclinada (se abatía) apuntando hacia el barco para cargarlo y que los impactos se minimizarán. En ella se ponían los pescadores de calamares aunque también en la planchada o zona horizontal.


ALGUNAS CONSIDERACIONES
1ª.- Si os habeis fijado, la mayoría de las poteras que os he expuesto, son de color rojo y blanco y son con las que mejores resultados he obtenido, aunque ello no quiere decir que el resto de colores sean peores, sino que hay días en que a determinados colores entran mejor que a otros. Son como las truchas a la mosca, así que a probar y sacar conclusiones.
2ª.- Los movimientos de la caña, en general, no hace falta que sean muy bruscos ni de gran recorrido, aunque a veces la excepción confirma la regla.
3ª.- Para mi gusto, son mejores las poteras de hilo que las de plástico aunque tengan menos vida.
4ª.- La mejor forma de sacar los calamares, aparte de tener siempre la línea tensa y recoger seguido, es no forzando la recogida. El mismo nos indica como tenemos que ir sacándolo.
5ª.- La mar de fondo se manifiesta con un ligero temblor o vibración si colocamos un dedo en la línea. Si esto sucede, iremos subiendo poco a poco el aparejo hasta que dicho temblor desaparezca. Desde ese punto hasta flor de agua es donde pueden estar los calamares.
6ª.- Hay ocasiones en que se nota como los calamares nos dan unos toques en la potera o en el pez con los tentáculos largos y es que están recelosos. Cuando nos suceda ésto, subiremos el aparejo una braza o braza y media, lo mantenemos ahí durante 4 o 5 segundos, lo dejamos caer al calado anterior, contamos hasta 3 o 4 segundos y damos el tirón. Es casi seguro que lo habremos aferrado.
7ª.- Si vamos en invierno a calamares (no muy recomendable pues suelen estar en desove), habrá que llevar un retel pues podremos pescar ejemplares grandes a los que al suspenderlos, se les suelen rasgar los tentáculos por su propio peso.
8ª.- Si vamos a una zona que no conocemos, lo primero que tendremos que hacer es saber el calado que hay y el perfil del fondo. Para saber como es el perfil del fondo, llevaremos un cuaderno de bolsillo y un lápiz o bolígrafo y hacemos un croquis de la zona. Empezamos por un punto extremo de la zona, armamos la caña y en el extremo de la línea ponemos un plomo de pera; lo dejamos caer hasta que toque el fondo, tensamos línea y contamos las vueltas de carrete hasta que salga hasta la superficie y lo anotamos. Nos movemos 5 o 6 m, repetimos la operación y anotamos las vueltas de carrete y así sucesivamente hasta cubrir la zona. Comparando datos sabremos si el fondo es uniforme o no. Es obvio que cuando es uniforme es la zona ideal, pues la potera y el pez los verán desde cualquier punto los calamares, cosa que no sucedería si habría una depresión o elevación del fondo. Esto lo haremos por zonas y en espacios de tiempo relativamente cortos para que no nos engañe la influencia de la marea.
9ª.- En cuanto a las mejores horas para la pesca del calamar es indudable que son el amanecer y el atardecer que es cuando se arriman al cantil. Generalmente lo suelen hacer a una profundidad que oscila entre media agua hasta una braza por debajo de la superficie. También de noche se pescan con luz artificial aunque esté prohibido y es que ya está bien de prohibiciones para los aficionados, mientras la mayoría de profesionales hacen lo que le da la gana. ¿Tanto se puede perjudicar si se pesca con luz por parte de los aficionados?. Más se perjudica con los trasmallos echados casi en seco o cruzándolos en las bocanas.
10ª.- Si pescamos de noche en el interior de algún puerto, procuraremos ubicarnos en zonas donde haya cerca puntos de alumbrado.
11ª.- Cuando se dice braza, me refiero a la braza española que es una medida de profundidad que equivale a 1,67 m y que es diferente a la braza inglesa que mide 1,82 m. Se dice braza porque equivale aproximadamente a lo que miden los brazos extendidos de forma horizontal hacia ambos lados del cuerpo.
12ª.- No he mencionado la pesca del chipirón en agosto pues es una pesca que ya no practico, pero que en el interior de los puertos se realiza con un "pajarito" de pequeño tamaño en el extremo del bajo y cañas ligeras de unos 3 m y poca acción de entre 10 y 30 g.
13ª.- Los mejores días para su pesca son los nublados y si hace algo de tormenta mejor ya que vuelve más activos a los calamares. Si la puesta es de mucho calado, se pescan bien con una ligera marejada, aunque las mejores mares para su captura son la mar rizada y la marejadilla.

15 comentarios:

Manu dijo...

Aupa Ramon, muy buen reportaje , es una pesca desconocida para mi al 100 % y que espero algun dia empezar... Seguro que tus explicaciones ne valdran de mucho.... Por los robapuestas ya sabes que en el mundo hay de todo... Lo importante de esta nuestra pasion para mi por lo menos no es otra cosa que pasar un rato agradable...
Un saludo
Manu-Sargopasion

juanchi820 dijo...

estupendo reportaje ramon no falta detalle....un saludo

Ramón Montenegro dijo...

Gracias Manu y Juanchi y un saludo a ambos.

chin dijo...

Ahí te quiero ver,explicando muy bien y detalladamente la pesca del calamar,y al mismo tiempo poniendo en su sitio a los que no saben lo que es pescar(Pero sí incordiar)
Os dareis cuenta que a la vejez me volví poeta.
Saludos.

nervion dijo...

Chapoooo!!!! Ramon , un reportaje de lujo , todo un mundo la pesca del calamar , de tomar buena nota.
Saludos y buena pesca.

David dijo...

Tremendo Ramontxu!. Buenisima entrada, están dándome ganas de volver otra vez a pescarlos... Muy interesante la tecnica del cantil, pues por mi zona solo es conocida su pesca desde puertos y desde lancha.
Un saludo

Ramón Montenegro dijo...

Nervión, es una pesca fácil, claro está, siempre que los haya o los busques, pero que cuando salen gordos es preciosa y como se nota la picada en la punta de la caña. Salu2.
David: Pues de ahora en adelante, se pescan igual dentro de los puertos que en los cantiles (con potera y pajarito). Lo que pasa es que no hay muchas zonas de cantiles en la costa, vamos quiero decir que no abundan tanto. Salu2.

Fermíntxo dijo...

Vaya entrada Ramontxu,podías haber escrito otro libro....
No es una especialidad que me entusiasme,aunque de cuando en cuando salgo a ellos desde embarcación,este miércoles salí con un amiguete y sacamos 11,el tamaño era muy bonito,unos 15cm.Como soy novato se me soltaron varios pero ya iré aprendiendo..
S2

Ramón Montenegro dijo...

Fermín, eres la repanocha! practicas todas las modalidades. Un saludo.

Jose dijo...

Toma ya,otra práctica lección de pesca.Desde luego que con tantas explicaciones me dan ganas de ir al calamar,aunque jamás haya practicado ésta especialidad.
Enhorabuena Ramón .

Ramón Montenegro dijo...

Hola Jose, gracias, pero sólamente queremos desde el blog, hacer la pesca un poco más fácil a quienes desconocen lo que intentamos más o menos explicar. Y encima nos lo pasamos bien, ¿Qué más se puede pedir?. Bueno, una chuleta y un poco de trinki, pero eso es harina de otro costal. Un saludo, comoañero.

jibion dijo...

Gran artículo, ya seguí tus pescas de cefalópodos y aunque aún no me he animado a hacerlo así, creo que voy a intentarlo (que se va a hacer, soy carne de puerto, en mi sillita debajo de la farola.......) un saludo!

Ramón Montenegro dijo...

Jibion, es bueno de vez en cuando, cambiar de modalidad, lo que pasa es qu poer tus lares, sólo tienes el puerto, pero es siempre interesante el reto de ser capaz o no. Ahí está el estímulo. Salu2.

Antxon dijo...

Buenas!

Menudo reportaje! Se agradece poder encontrar información tan detallada de los diferentes tipos de pesca.

Una preguntilla para Ramón, jeje:
Mi abuelo, cuando yo era un crio, me comentaba que los calamares tienen un olfato finísimo y que hay que evitar los olores tales como el del tabaco, alcohol, la gasolina... Veo que los restos que puedan quedar los limpias con colonia y por lo que veo no afecta a tus pescatas.

¿como es eso? ¿Como aplicas la colonia? ¿Que colonia? ¿Baron Dandi vale?

Bueno, eskerrik asko guztioi ta animo arrantzakin!! (Gracias a todos y animo con la pesca)

Ieeeeup!!

Ramón Montenegro dijo...

Aúpa Antxon, yo pongo en un frasco con tapón roscado (de los de las muestras de la farmacia) 4 o 5 partes de agua y una de agua de colonia (Lavanda,, Gotas de Oro o cualquier otra), lo agito y lo tapo. Esto me lo dijo hace muchísimos años un pescador profesional. Cuando limpio la potera, primero la dejo caer al agua y la meto y la saco 4 o 5 veces antes de ponerla a pescar. La mezcla no tiene mucho olor y funciona. Cuando los jibiones me ensucian la potera, abro el frasco, meto dentro el cepillo, lo empapo y luego lo paso por la potera. A veces vale con una cepillada, pero se dan las necesarias para que quede limpia. Es mejor agua de colonia que colonia, pues tiene menos olor. Bueno Antxon, un saludo, amigo.