lunes, 4 de febrero de 2008

MAL TIEMPO, MUCHO VIENTO, MALA DECISIÓN Y POCO PEZ

El sábado día 2, me asomé al balcón de casa a las 5 de la mañana y como era de esperar, hacía viento fuerte, llovía y sabía que la mar estaba en malas condiciones, por lo que mensaje de móvil a Gorka para no ir, mensaje de contestación asintiendo y a la cama hasta las 10 de la mañana. ¡Sabia decisión!

El domingo quedamos a las 5,30 h y nos fuimos a Kobaron, cerca de casa a ver la mar y había cedido bastante, aunque con golpes, pero hacía bastante viento. Podíamos haber encontrado alguna puesta por la zona de Cantabria, pero como nos gusta probar puestas a las que hace tiempo no íbamos, decidimos ir hasta Lekeitio.

Uno de los motivos para adoptar dicha opción, fue la procedencia del viento que era del suroeste y bastante fuerte, eligiendo la zona que se observa en la foto inferior, en la que por su orientación al nordeste, esperábamos que el viento nos daría de espaldas y no nos molestara mucho, pero al llegar a la puesta, tras recorrer 82 km, nuestra teoría se vino abajo ya que el viento nos daba fuerte de costado con rachas entre sur y este, tal y como señalan las flechas y se observa en la superficie del agua y no como esperábamos. Pero ya, ¿donde íbamos a ir? Pues nada, a sufrir y tratar de no hacer bolo.

Como llegamos a la puesta a las 7 y coincidía con la bajamar, en principio pescamos en el punto 1 que es una zona supramareal y que en bajamar rompía más al haber menos calado y a medida que subió el agua pasar a los puntos 2 y 3. En el punto 2, a bajamar, se queda una pequeña rasa o meseta descubierta que con el agua arriba, se pesca con un metro o metro y medio de profundidad en el aparejo, para buscar a los sargos entre las oquedades que forma dicha rasa, tal y como se puede ver a Gorka pescando en dicha zona, en la que se puede apreciar el poco calado existente, pero con la zona supramareal muy próxima.


En el punto 3 se pesca en el paso y en el pozo que se forma, así como en la regata que se forma a su derecha, siendo necesario que la marea esté subiendo al menos tres horas y media, para que los sargos puedan entrar a comer. En la imagen superior Ramontxu tentando a los sargos en el caño que da paso al pozo y debajo la regata a su derecha.

De noche y al alba, en el punto 1, empleamos bajos del 0,225 de Fendreel, con un calado de pesca entre 2,5-3,5 m, pues a pesar de los maretones que venían, las belladas eran largas, con lo que el pez podía arrimar. Anzuelo 1/0 de Asari y un plomillo en el bajo de 4 mm de diámetro. De día empleamos el 0,205, con una profundidad de aparejo en el punto 2 por parte de Gorka de 1-1,5 m y de 2 m por mi parte en en pozo y en la regata, con el mismo anzuelo y plomillo.

Engodamos con macizo de anchoa y quisquilla congelada. El cebo que más les gustó fue el cangrejillo o gamusín y la quisquilla ni la tocaban. Se nota que el agua está fría y quieren tajada.

En la puesta, había momentos en que los golpes rompían bien, pero en las quedadas se quedaba bello, por lo que hubo que estar a ratos con la caña fuera y echar el aparejo al agua cuando ésta quedaba tomada.Como podéis ver, no pescamos gran cosa, sufrimos lo indecible, pero así es la pesca. Además, como dice nuestro amigo Javier Saldaña, cuando hay que pelear, tiene más mérito, por supuesto que sí.

Los que no fallan son Marce y Tontxu que tienen controlada la costa cántabra y que hicieron una pesca bien guapa, tal y como se aprecia en la foto inferior. ¡Chicos! ¡Vais a tener que vender la pesca para comprar una cámara en condiciones!


viernes, 1 de febrero de 2008

LA PESCA A PULSO DEL SARGO

(Fuente de refrencia "La pesca a corcho en la Costa Cantábrica. La pesca a pulso")

Es sabido que para la pesca del sargo, lo mejor es hacerlo a boya. Sin embargo, hay circunstancias en las que la pesca a pulso suele resultar más efectiva, denominando como pesca a pulso la que se efectúa sin boya y, generalmente, con un plomillo y un anzuelo en el extremo del bajo.

Normalmente, se pesca a caña fija, sin carrete, es decir, con "el aparejo" de una longitud algo menor que el largo de la caña para encarnar cómodamente y contando con la curvatura de la caña para poder izar el pez. No obstante y dado que, normalmente, los corcheros no solemos quitar el carrete de la caña, podemos pescar con el carrete de igual forma, pero sin hacer prácticamente uso de él, con un aparejo asimismo, algo menor que el largo de la caña. En la foto adjunta se observa una postura pescando a pulso.


En puestas o roquedos cortados, tajados o farallones, cuando la mar está movida con marejada y la rompiente es continua y frontal a la roca, sucede que malamente podemos mantener el cebo a la profundidad adecuada aunque lastremos la línea con 3 o 4 plomillos, ya que ya que los reflujos o retrocesos de las olas después de golpear la roca, tensan el aparejo, tiran de la boya y hacen que por la tracción el cebo suba hacia la superficie. En la foto inferior, se puede ver un roquedo de estas características y en la que se aprecia como el rebote de la ola o reflujo tira hacia "mar adentro".

En estas circunstancias lo práctico es pescar a pulso, con lo cual el reflujo sólo tira mínimamente del hilo (superficie mínima de resistencia a la tracción) y el aparejo permanece a plomo, en vertical, con mínimas oscilaciones. Con mares flojas, son buenas puestas para pescar a pulso aquellas zonas de pedregales en las que abundan las rocas dispersas que con la marea subiendo, van formando pozos y pasos entre ellas, como la representada en la parte inferior. Asimismo, los rompeolas o espigones de bloques, son buenas zonas para pasear el cebo por sus entrantes y pasillos.

El aparejo clásico para este tipo de pesca es el representado en la figura 4, en el que se aprecia como se van empalmando tramos de diferente diámetro entre la línea del carrete y el bajo terminal o puntera.
Para unir monofilamentos de diámetro similar, el nudo ideal es el de sangre o tonel, que en la imagen es el que une el tramo del terminal del 0,205 con el tramo del 0,225 y el que une el tramo del 0,225 con el tramo del 0,25. Sin embargo para unir el tramo del 0,25 con la línea del 0,35 en el caso del gráfico, lo mejor es hacerlo mediante un nudo de agua, dado que es mejor que el nudo de sangre ya que hay mucha diferencia de diámetro entre el 0,25 y el 0,35.

Todo ésto se puede analizar en los gráficos nº519 a 522 del libro "La pesca a corcho en la Costa Cantábrica". Si la mar lo aconseja, podemos poner un terminal del 0,225, seguir con un tramo del 0,25 y acabar con otro del 0,28 que empalmaremos a la línea. Lo importante es que sea progresivo.

En cuanto a los plomillos a utilizar, emplearemos los esféricos con diámetros de 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11 o 12 mm, de oliva o torpedo, dependiendo del oleaje existente, tal y como se observar algunos de ellos en el gráfico inferior y en el que también se refleja el anzuelo utilizado del nº1/0 revirado a la derecha y un emerillón pequeño.

Cuando haya bastante mar y tengamos que utilizar plomos de oliva o torpedos, puede suceder que el diámetro de la perforación del plomo sea mayor que el diámetro del nudo de sangre y que el plomo se nos "cuele" hasta el anzuelo. Pues bien, en vez de poner un emerillón en vez del nudo de sangre, ya que puede hacer recelar a los sargos aunque sean acabados en negro, lo mejor es ponerle un plomillo junto al nudo de sangre, de 2 o 3 mm de diámetro que haga de tope al del oliva o al torpedo, tal y como se refleja en el gráfico inferior.
Sin embargo y siendo realistas, pocos pescadores tienen paciencia para hacer bien tantos nudos en el aparejo tipo mencionado, por lo que en la práctica es más efectivo realizar el aparejo de la figura 7, en el que se refleja un bajo terminal del 0,225 unido a un tramo de 3-4 m de longitud del 0,25 con un nudo de sangre y a su vez éste a un emerillón mediante un Super Clinch reforzado al igual que la línea al emerillón.

Como estaremos pescando con calados entre los 2 y 4 m, el emerillón nos quedará normalmente fuera del agua sin levantar "sospechas" y tampoco le tendremos en el tramo de hilo comprendido entre el carrete y la anilla de la puntera. Para mares bellas y pescando en zonas como la de la foto 3, utilizamos el aparejo de la figura 8, en el que se aprecia que con un plomillo de 5-6 mm de diámetro es suficiente para mantener el cebo a la profundidad deseada. En este caso la distancia del plomillo al anzuelo se coloca a 50 cm para notar mejor y antes la picada, evitando que dicha distancia sea mayor y nos pueda producir más enganches entre las rocas.

En estas circunstancias, un cebo ideal es el cangrejo corredor, mulata, sapa o cerbata que sea blando, pequeño, anzuelado por el borde trasero y habiéndole quitado las pinzas, pero pescando de forma que vayamos desplazando el aparejo por los pozos y pasillos, moviendo la caña siguiendo sus cursos, acompañada de leves toques verticales, arriba y abajo con la punta de la misma, para darle aún más animación al cangrejo.

Disculparnos por la "chapa" que os hemos dado, pero lo hemos hecho para tratar de aclarar a algunos amigos que nos lo han pedido, como pescamos los sargos a pulso. Ahora, eso sí, siempre bajo nuestro punto de vista, que no es infalible, ni mucho menos. Saludos a todos y todas.

lunes, 28 de enero de 2008

¿CUANDO COGEREMOS LA MAR IDEAL?

El sábado día 26, quedamos el "Dúo Dinámico" a las 6 de la mañana. Estuvimos viendo la mar en Ontón, Saltacaballos, a la salida de Castro, en Islares, en Arenillas y en Sonabia; o sea que más vueltas que un torero. La mar estaba asquerosa, fuerte marejada con mucha mar de fondo y tras el reconocimiento de la misma, decidimos -creemos que sabiamente- regresar a casa, aunque estuvimos a punto de ir a Lekeitio, pero como la pleamar era a las siete menos seis minutos, demasiado pronto, desistimos, por las características del roquedo al que pensamos desplazarnos.

El domingo día 27, quedamos a las 5,30 h. La mar había cedido un pelín, por lo que la elección del roquedo resultaba una vez más complicada y tras muchas vueltas, decidimos una vez más, optar por los cantiles de Islares. Esta vez vino con nosotros nuestro amigo Andrés Incera, ex-ciclista profesional que corrió en la década de los 60 en equipos como el Kas, Karpy, Fagor, etc.

Nos fuimos a dos puestas diferentes a fin de tantear la amplia zona y de vez en cuando comunicarnos para ver que tal iba la cosa. Yo me fui hacia el este y Gorka y Andrés hacia el oeste. Luego fué cuestión de patear la costa.

La costa es bastante similar, es decir, cortes verticales, bastante calado y farallones con alguna escuadra y rincones en los que la mar pega más o menos dependiendo de la procedencia del oleaje.


La verdad es que no empezó nada bien, pues al amanecer sólo habíamos pescado los 9 sargos de la foto. Fué a última hora cuando empezaron a picar más seguido, pues la pleamar era a las ocho menos veinte y fué hacia las doce o doce y pico cuando comenzaron a mostrarse hambrientos y finalmente pescamos, en total, los de la otra fotografía que se adjunta.

Ver para creer, ésto no hay quien lo entienda, bueno sí, creemos que a esa hora, al bajar el agua, comenzaron a hacerse remolinos en la superficie del agua durante los golpes, al marcarse algunas rocas sumergidas, lo cual hizo que los sargos se mostraran más activos. Aún y así, las capturas fueron irregulares, dado que pescamos una zona muy amplia variando continuamente el calado, el cebo y la distancia del aparejo a la roca.

El engodo fué mazacote de anchoa y como cebo usamos cangrejillo o gamusín, quisquilla congelada y tiras de jibión. El bajo de monofilamento, del 0,225 primero y 0,205 mm después, de Fendreel de Colmic, tenía unos 3-3,5 m de largo, un plomillo en el bajo de 5 mm de diámetro y 3 plomillos de 8 mm de diámetro en la línea. Anzuelo nº1/0 de Asari, revirado a la derecha, acabado en negro. Boya de corcho de champán de 74 mm de longitud lastrada por su parte inferior con una barrita de plomo. En esta ocasión no hizo falta pescar a pulso, ya que los 3 plomillos puestos en la línea , fueron suficientes para que la carnada se mantuviera a la profundidad deseada. En definitiva, no nos quejamos , hubo que pelear mucho pero así es la pesca, al menos por aquí.

Ya en Muskiz nos encontramos con Fernando y Guillermo, que hicieron una pesca muy bonita. Qué pena de foto para haberla publicado!. Parece que acertaron con la elección del pesquero guiados por su espíritu depredador y su saber, pues la cosa estaba difícil. Últimamente hay que hilar fino en esta zona de la costa tan castigada, pero los buenos pescadores abundan por estos lares.

miércoles, 23 de enero de 2008

COMENTARIOS SOBRE NUESTRO BLOG

Tanto Gorka como yo, hemos observado, no sólo en nuestro blog, sino también en el resto de compañeros que los tienen, que existe una mínima participación comparada con el número de entradas que se efectúan. No sabemos si la gente tiene miedo a preguntar cosas sobre la pesca a corcho, por no quedar en ridículo o "dirán que soy tonto" o por cosas por el estilo. También hay gente que solo lo lee para "aprovecharse" de lo que exponemos y aquí me las den todas, pero ésto entra dentro del programa.

Queremos decir que si hemos decidido hacer este blog y exponer nuestra forma de pesca, es con intención absolutamente altruísta y para que muchos pescadores que no tienen ni idea o emplean técnicas inadecuadas, apliquen lo que exponemos y vean si les da resultado y que no nos importa que nos hagan preguntas y sin complejos, que nadie ha nacido sabiendo. Además creemos que es una forma de ser solidario con los demás. Claro está que nuestras teorías pueden ser rebatidas y mejoradas por cualquier pescador veterano, pero tampoco es bueno que se lo guarden en el baúl de los recuerdos y el que venga detrás que arree. Por eso entendemos que es bueno que la gente aprenda a pescar y no a pasar el rato en la costa. Hemos enseñado a pescar a mucha gente, la mayoría, gente agradecida y que nos ha dado muy buenas amistades y todo ésto ha hecho que nos hayamos sentido mejor con nosotros mismos y con los demás.

Hemos tenido comentarios tal como el que dice que si seguimos poniendo fotografías de puestas en el blog, igual tenemos que madrugar a las 2 de la mañana para coger el sitio. Esto es una pataleta de alguien que tiene un sentido egoísta de la pesca y que acude con frecuencia a uno de los roquedos que aparecen en el blog, porque tiene un conocimiento muy limitado de extensión de costa. Sólamente diré que el que sabe, de diez veces que acude al mismo roquedo, sólamente baja a él a pescar una o dos veces porque las circunstancias favorables sólo se dan esos días y los demás días está condenado al fracaso (algún día explicaré el porqué). Pero claro está, eso sólo lo sabemos los "profesionales", los que tenemos muchas más opciones, porque conocemos muchos cientos de km de costa en la que elegir el pesquero y que ha sido a base de sacrificio y dinero, no a plato servido, y que además, no vamos a competir sino a disfrutar. Por ello quiero decir también que esté la mar como esté, podemos optar por varios roquedos y no por uno solamente.

Nos gustaría que la gente sea más participativa y que nos dé su opinión sobre lo que exponemos, sin ningún complejo ni temor, porque del debate y la participación, se sacan siempre conclusiones provechosas para todos, para mejorar y ser un poco más felices dentro de lo que cabe.
Deseamos que en los comentarios del blog seamos serios y nos dejemos de bobadas y comentarios tendenciosos o negativos que no conducen a nada. Vamos a disfrutar de la pesca, sus sanos comentarios, bromas de buen gusto, etc. y no amargarnos entre nosotros que bastantes limones tiene la vida.

Recordamos que la moderación de los comentarios está activada, por lo que serán rechazados todos aquellos comentarios anónimos o escudados trás un pseudónimo, que se utilizen para apostillar de forma negativa. Nos es muy grato conocer a gente que participa y si es con foto, como Toño que está bien guapo, pues mejor.

Que quede claro: en nuestro blog vamos a seguir publicando lo que nos de la real gana. Lo hemos hecho y lo haremos, pero con respeto, con gusto dentro de nuestras posibilidades y de forma amena a poder ser.

Un saludo a todos y buena pesca 2.008. Agur bero bat.

Ramontxu y Gorka.

lunes, 21 de enero de 2008

DOMINGO 20-01-2008. POR FIN UNA PESCA DECENTE!!!

Este domingo volvimos al ataque a las 6 de la mañana. Nos acompaño nuestro amigo Andrés Incera, buena persona donde las haya y experimentado pescador, pero una llamada telefónica le obligó a abandonarnos cuando empezaban a entrar los sargos. ¡Qué mala suerte Andrés!

La mar había cedido algo pero todavía tenía esos golpes de fondo que impedía pescar en costas abiertas a no ser en cantiles o zonas semiresguardadas, por lo que decidimos irnos a la zona de Islares (Cantabria), localidad situada a unos 7 km al oeste de Castro Urdiales y a 22 de Muskiz, en la que la costa es de zonas supramareales, una costa cortada pero en la que abundan pequeñas entradas y escuadras.

Alternamos la pesca a corcho con la pesca a pulso, dependiendo de las características de cada roquedo que probábamos ya que hicimos una pesca itinerante, es decir, ibamos calando el aparejo por diferentes puestas, aunque repetíamos en algunas de ellas.




En aquellas que se vislumbran algunas rocas que se destacan del fondo sin aflorar a la superficie y en los que el oleaje forma remolinos, que comúnmente llamamos "reful" como el de la imagen inferior, pescamos a boya con un calado que osciló entre los 2-3 m, que fueron los largos de los bajos usados, del 0,225 al principio y del 0,205 después ya que a veces se quedaba bello, con la boya junto al nudo de unión del bajo con la línea, con un plomillo de 4 mm y anzuelo 1/0 Asari, forjado, revirado a la derecha y acabado en negro.

Está claro que no había que emplear mucho calado ya que los sargos comerían de la roca, después de las mares habidas. Podemos ver a Ramontxu en la fotografía, en una postura bastante incómoda, pescando a boya.

En aquellas puestas con más calado, donde los golpes tienden a expulsar la boya hacia fuera de la rompiente y en las que no podemos mantener el cebo a la profundidad deseada a pesar de lastrar con 3 o 4 plomillos la línea, pescamos a pulso para mantener el aparejo pegado a la roca.

Este aparejo consta de un bajo de unos 70 cm del 0,225 al que se empalma un tramo del 0,25 de 3-4 m y a éste por el otro extremo lo fijamos a un emerillón pequeño de color negro por uno de sus ojales y por el otro se fija la línea que será del 0,35 preferentemente. El bajo del 0,225 y el del 0,25 se conexionan con un nudo de sangre, tonel o barril y los nudos al emerillón serán Super Clinch reforzados. El emerillón, normalmente, nos quedará fuera del agua con el aparejo calado. Empleamos el mismo tipo y número de anzuelo.

Como engodo usamos mazacote de anchoa y encarnamos con cangrejillo o gamusín congelado, filete de anchoa, tira de jibión (calamar) y gamba y los sargos comieron de todo.




















Al amanecer únicamente pescamos 3, pero en cuanto subió la marea un par de horas picaban más seguido y nos marchamos cuando aún seguían picando, pero no era cosa de coger más, para luego regalarlos y encima poner hasta las bolsas de plástico para ello. O sea, poner las piezas y los envoltorios. ¡Joder! Qué vagos son algunos...


La pesca la podéis ver en la fotografía adjunta. Hacia ya tiempo que no cogiamos sargos de este tamaño. Fueron un total de 34 piezas que oscilaron entre los 300 y 1100 gr.


Bueno Gorka, me vas a permitir que intervenga. En los comentarios que hice en “De las que hacen época” en los que te "amenazaba" con darte una soba con la caña, tendré que esperar ya que el domingo pescaste más que yo y justo es reconocerlo. Se nota que la "amenaza" ha hecho efecto y que te esmeraste, pero ya vendrá mi venganza, je, je, que en esto de la pesca, la risa va por barrios.

MUCHA MAR Y POCO PEZ

El sábado día 19, Gorka y el menda salimos a las 6 de la mañana y nos fuímos hasta la zona de la depuradora de aguas residuales que está a la salida de Castro para ver el estado de la mar. Alli nos encontramos con Marce y Tontxu, de izquierda a derecha en la imagen inferior, que habían madrugado más que de costumbre. Tambíen llegaron nuestros amigos Fernando y Guillermo, pero fueron tan fugaces que no hubo ocasión para el retrato.

Había fuerte marejada con muchísima mar de fondo del noroeste, por lo que la cosa estaba complicada. Trás darle muchas vueltas a la cabeza y sopesar varios lugares, decidimos ir a Ontón (Cantabria) que es un pueblo que linda con Bizkaia que está a unos 6 km de Muskiz. Bajamos a pescar a las 7,30 h, lo cual indica las vueltas que dimos, hasta encontrar un roquedo que estuviese aceptable.

Amanece en la costa de Ontón

La zona elegida fué un farallón muy perpendicular como el que se aprecia en el centro de la foto, en el que los golpes se deslizan bastante bien por el perfil liso y vertical de la pared, lo que hace que se aguante bastante bien este tipo de mares.

El roquedo a media mañana, hora de ir a almorzar.

Con estas mares de fondo, a veces se quedaba la zona con poco babero, pero al estar el agua tomada o tapada, era una garantía más, aunque enseguida venían los trenes de olas de fondo.

Con este tipo de mares y color del agua, pescando fino suele ser rentable en estas zonas. El roquedo en sí, está formado por un corte liso en contacto con el agua de unos 30 m de longitud, en el que en bajamar, su zona oeste tiene un calado superior a los 10 m, en su zona centro se aprecian rocas emergentes que no afloran a la superficie y en su zona este, hay rocas que quedan al descubierto.

Vista superior de zona oeste y centro en la que se aprecia el corte

Área de rocas emergentes en zona este

Dado que la bajamar era a las 7,22 h, lógicamente pescamos del centro del roquedo hacia la zona izquierda u oeste y a medida que subió el agua, nos desplazamos un poco a la derecha o zona este, sin llegar a la zona de rocas que se descubren en bajamar ya que en esta zona el arrastre era brutal y los sargos no tenían defensa. La pesca no fué gran cosa, tal y como se aprecia en la foto, pero pasamos un rato divertido.

Gorka dispuesto a desanzuelar un sargo terciado

Ramontxu clavando un sargo desde las alturas

Bajando la puntera para izar la pieza

Usamos como engodo mazacote de anchoa, mezclado con quisquilla congelada y encarnamos con cangrejillo o gamusín, quisquilla congelada siempre en vivo y anchoa de lata, picando indistintamente a los tres cebos.

Los comensales que se decidieron por el variado menú

La profundidad de pesca osciló entre los 4,5 y 6 m, con un plomillo en el bajo de 4 mm de diámetro y cuatro plomos de 6 mm en la línea junto al nudo de unión de ésta con el bajo. Empleamos una boya de 74 mm de larga de corcho de champán bien lastrada, bajos de línea del 0,225 y 0,205 con una longitud de 4 m y anzuelos 1/0 de Asari, forjado, revirado a la derecha, acabado en negro.