¡Muy buenas compañeros! Aquí me tenéis de nuevo escurriéndome el serrín a ver si recuerdo cómo transcurrieron las dos salidas que me dispongo a narrar.
La primera data de julio, concretamente del día 26. Ahí es nada. Y del mes sanferminero será la única porque no dispongo de más material gráfico relevante ya que no dimos con ellos.
Nos pusimos en marcha el día de autos Miguel, Imanol el ñero y mi compañero de fatigas Joseba "el fisio", menos mal que no he dicho "el masajista", ¡jajaja! Ya llevaba tiempo queriéndonos acompañar a pescar sargos y éste fue el día de su estreno. Teníamos muy poca mar y pusimos rumbo en busca de alguna costa expuesta donde teníamos más posibilidad de topar algo de gordor. Pero qué va, ni con ésas.
La zona de pesca elegida no estaba para tirar cohetes ni mucho menos. Pero como es habitual te adaptas a lo que hay y te toca. Buscas lo que estimas más idóneo y ahí pruebas suerte. Marea bajando toda la mañana y marejadilla de superficie de norte. Como es normal agua clara. No teníamos más opciones al alcance así que manos a la obra y a buscar el engaño para nuestros amigos los espáridos.
Probamos en todos los txokos con un mínimo de color. Salían sueltos y pero poco a poco íbamos juntando una pesquilla. Pasamos buena mañana en armonía y con risas. Y tomamos bien de vitamina D, ya el sol que nos puso el ordenador bien calentito. A última hora acertamos a meterlas en una escuadra y tuvimos buena diversión a pulso, y con la captura y suelta.
Finalmente éstas de aquí nos quedamos. Era pescado terciado pero no era plan mandar al fisio de vacio para casa... Y llevarme la bronca de mi vecina que nos tenía "enfilaus" con eso del golferío, menos mal que vamos entrando en vereda, ¡jajajaja!
Finalmente éstas de aquí nos quedamos. Era pescado terciado pero no era plan mandar al fisio de vacio para casa... Y llevarme la bronca de mi vecina que nos tenía "enfilaus" con eso del golferío, menos mal que vamos entrando en vereda, ¡jajajaja!
Ya se le ve al pájaro que para ser su primera vez no le dolió nada y es que engrasando con buen macizo de sardina va todo fino fino. Anduvo bastante bien para ser principiante y fue capaz de pescar 5 ejemplares reglamentarios y adaptarse al manejo de una caña tan larga, ¡jajajaja! Esperamos que no tardes mucho en volver gallu y tampoco tú Imanol que hace mucho que no coincidimos. Escrito queda.
Para la siguiente salida que me ocupa, ya metidos en el mes de agosto, Miguel y yo pudimos contar con la compañía de Natxo, más conocido en el argot del herri kirola y en concreto en el de la aizkora como Landeta I, que consiguió hacer un hueco en su repleta agenda de exhibiciones como aizkolari.
El litoral elegido fue el de kobaron. Al carecer de material gráfico suficiente, he tenido que pedirle a Ramontxu las imágenes de esta costa, que se que las tiene bien clasificadas. Para nosotros es una zona de pesca muy cómoda ya que nos coge cerca del lugar de quedada y es de fácil acceso. Dada su orografía tan variada permite pescar con un gran abanico de intensidades de ola, y tanto con marea como sin ella. Como pasa en el resto de roquedos, cada pesquero tiene épocas a priori más propicias pero no hay como probarlo in situ uno mismo, ¡jeje! Dada su comodidad, a menudo es nuestra opción elegida cuando no tenemos una idea clara en la cabeza, para empezar a mirar el estado de la mar y posibles opciones. Éste fue unos de esos días en que nos dejamos caer a ver cómo estaba y nos quedamos.
Pues fue macizar, esperar a que hiciera efecto y empezar la actividad. Y con ello mis compañeros se animaron a montar la caña. Miguel siempre me dice que hasta que no coja 3 no hace el aparejo, ¡jeje! Limitados en la zona para calar, nos apretamos un poco y fuimos arreglando la mañana. Había ratos que no nos dejaba pescar por el arrastre extremo y ya con la marea bajando una hora el pescado desapareció.
Para la siguiente salida que me ocupa, ya metidos en el mes de agosto, Miguel y yo pudimos contar con la compañía de Natxo, más conocido en el argot del herri kirola y en concreto en el de la aizkora como Landeta I, que consiguió hacer un hueco en su repleta agenda de exhibiciones como aizkolari.
El litoral elegido fue el de kobaron. Al carecer de material gráfico suficiente, he tenido que pedirle a Ramontxu las imágenes de esta costa, que se que las tiene bien clasificadas. Para nosotros es una zona de pesca muy cómoda ya que nos coge cerca del lugar de quedada y es de fácil acceso. Dada su orografía tan variada permite pescar con un gran abanico de intensidades de ola, y tanto con marea como sin ella. Como pasa en el resto de roquedos, cada pesquero tiene épocas a priori más propicias pero no hay como probarlo in situ uno mismo, ¡jeje! Dada su comodidad, a menudo es nuestra opción elegida cuando no tenemos una idea clara en la cabeza, para empezar a mirar el estado de la mar y posibles opciones. Éste fue unos de esos días en que nos dejamos caer a ver cómo estaba y nos quedamos.
Ciertamente, las condiciones que teníamos ese día se asemejan a las de las fotografías. Estaba la mar engañosa, ya que parecía que dejaba pescar en los frentes pero las espumas de fondo indicaban lo contrario. Y así fue. Bajamos y nada más posar las artes vinieron unas series que casi nos mojan los pies. Nada convencidos Natxo y Miguel se pusieron sentados bien arriba a ver cómo evolucionaba y con el ceño fruncido.
Entonces reparé en un caño donde aguantaba algo más. Se estaba poniendo aceptable con la marea subiendo, marea de 9:00 am, y decidí no dejar pasar el alba. Por raro que parezca, nunca habíamos probado en él con condiciones, ya que si estaba bueno para allí, en el resto de la lastra no pescas y estás muy condicionado.
Pues fue macizar, esperar a que hiciera efecto y empezar la actividad. Y con ello mis compañeros se animaron a montar la caña. Miguel siempre me dice que hasta que no coja 3 no hace el aparejo, ¡jeje! Limitados en la zona para calar, nos apretamos un poco y fuimos arreglando la mañana. Había ratos que no nos dejaba pescar por el arrastre extremo y ya con la marea bajando una hora el pescado desapareció.
Aún después alguna más robamos tirando fuera pero para las 10:30 ya teníamos aquí al aizkolari con la pesca hecha. Visto lo visto, el caño de marras habrá que probarlo más veces con la marea y la mar en condiciones, ¡jeje!
Y hasta la siguiente entrega nada más que comentar. Agosto fue para nosotros un buen mes. Os lo sigo pasando a limpio en breve. ¡Saludos y buena pesca compañer@s lectores!
Y hasta la siguiente entrega nada más que comentar. Agosto fue para nosotros un buen mes. Os lo sigo pasando a limpio en breve. ¡Saludos y buena pesca compañer@s lectores!
















































