martes, 6 de diciembre de 2011

JIBIONES DE FRANCISCO Y TXARO

Como ya sabréis Francisco ("Francis") y Txaro es un matrimonio de Ortuella al que tanto Gorka como el menda conocemos de hace muchos años. Francis se jubiló el año pasado, por lo que junto a Txaro, ahora aprovechan para pasar varias estancias en la localidad costera lucense de San Cibrao. Están guapos los gorriones en la foto, eh?



Y como son dos experimentados pescadores, me han mandado esta foto con  unos jibiones que han pescado recientemente por aquellos lares.


Enhorabuena amigos!

viernes, 2 de diciembre de 2011

RECORDANDO CONCEPTOS

Vamos a hacer un breve resumen sobre tres tipos de puestas típicas de pesca y los aparejos a emplear desde la perspectiva de la pesca del sargo. Una puesta sería submareal,otra intermareal y la tercera submareal.
En la imagen siguiente se observa una puesta submareal con buen babero. Si pescamos de día, el largo del bajo puede ser de entre 1,5 y 2,5 m, pero si pescamos en la zona bella, sobretodo en horas nocturnas, al alba o al ocaso, podemos probar con un bajo de largo de 1,00 m. En el babero, un plomillo de diámetro de 5-6 mm es suficiente para que el cebo se mantenga a la altura deseada, máxime teniendo en cuenta que el lastre de la línea lo hace profundizar más aún. Un bajo del 0,235 sería suficiente aunque si hemos sido capaces de ponerlos a punto, se podrían pescar incluso con un 0,25.

En la siguiente imagen se ven unas puestas intermareales. si pescamos a la derecha de la punta o aguja, emplearemos un aparejo como el del esquema de la izquierda con un bajo del 0,235 y si pescamos a la izquierda de la punta o aguja que hay poca batiente, emplearemos el aparejo de la derecha con un bajo del 0,218 o un 0,235. Los diámetros de los bajos se pueden subir a un 0,25 si hemos sido capaces de ponerlos asimismo a punto a los sargos.

Si estamos pescando con mares fuertes en cantiles o farallones de bastante calado como el que se ve en la imagen siguiente, emplearemos un aparejo como el que se señala. el diámetro del bajo a emplear puede ser un 0,25.

El motivo de plomear la línea es que dicho lastre hace que el cebo se mantenga a la profundidad deseada puesto que si no plomeamos la línea, al tener el bajo sólo un plomillo (o más de uno), en los reflujos subiría el cebo hacia la superficie al tener la línea tensa y tratar de mantener la boya pegada a la roca como se ve en el gráfico siguiente con el aparejo en color azul, mientras que si está plomeado estaría a la profundidad deseada.


La unión de la línea al bajo se puede hacer mediante una gaza hecha en la línea o mediante un emerillón (ver dos imágenes siguientes), pudiéndose lastrar la línea con plomillos esféricos de un diámetro entre 8-10 mm o mediante plomos perforados de oliva de 15-20 g normalmente. Los nudos serán Super Clinch para unir el bajo a la gaza o el emerillón, así como para unir la línea al emerillón.


A nosotros nos gusta pescar con lastre de línea a base de plomillos esféricos, ya que dependiendo de la fuerza de la mar, podremos variar el lastre moviéndolos sobre la línea, tal y como se puede ver en las imágenes siguientes. La imagen de la derecha es para mares bellas y la boya se pone junto a los 4 plomillos de lastre porque no es necesario que estén sumergidos y para que no penetre la línea bajo la superficie del agua.


El lastre de la línea con plomo de oliva se usa preferentemente para pescar en zonas de poco calado. Tiene el inconveniente de que si queremos aumentar el calado de pesca del aparejo y queremos subir el plomo de oliva sobre la línea, tendremos que ponerle por debajo uno pequeño esférico como se señala en el gráfico siguiente.




En cuanto a las boyas que usamos son de corcho de champán con longitudes (alturas) de entre 63-66 cm para mares muy bellas, pero normalmente empleamos las de alturas comprendidas entre 72-80 mm, con color rojo por su parte superior o visible y de color negro por la inferior.

Referente a los plomillos del bajo, si empleamos fluorocarbono, venimos utilizando los de la imagen siguiente ya que no se deslizan hasta el anzuelo como la mayoría de los existentes en el mercado.

Loa anzuelos que empleamos son los del gráfico siguiente. No saldrán a escala natural.



Los hilos que venimos utilizando son los del gráfico siguiente. Los que tienen dos asteriscos los empleamos para la pesca de la lubineta con quisquilla viva y los que tienen un asterisco los empleamos ocasionalmente en horas de pesca nocturnas o al alba y al ocaso.

En lo referente a carrete y el hilo a poner en la bobina, decir que un carrete que va fenomenal es el Tica Spinfocus 4000 HDF de ratio 6,3:1, peso de 445 g y en sus bobinas entran 200 m del 0,40 con lo que cuando cambiamos la línea, nos vamos a bobinas enteras. Para línea empleo la Shimano Technium del 0,40 ya que es de buena calidad y no tiene memoria. Ver imágen siguiente.


Y sobre la caña ideal, personalmente, no tengo ninguna duda: la Veret Arcadia Strong aunque hay muchos pescadores que prefieren la nueva, la Plus, lo cual es perfectamente entendible, pero para gustos están los colores.


Hasta la próxima y cuidaros que vienen las fiestas.

sábado, 26 de noviembre de 2011

DE BRAVO A MUY BRAVO. 12 y 19 DE NOVIEMBRE DE 2.011

¡Hola de nuevo compañer@s! Ha pasado tiempo desde la última entrega y es que no ha habido mucho que contar. A principio de mes nos cayó el diluvio y no estaba el horno para bollos. Después creo que nos coincidieron mares desastrosas y no estando el mar, ya se sabe. Aunque tengo que decir que para no perder las costumbres algún día hemos madrugado y tras dar un buen paseo rodado a las cañas hemos acabado almorzando, no nos engañemos, que era a lo que íbamos.

Si bien, el pasado sábado 12 de noviembre volvimos en busca de éste de aquí debajo. Otra vez vientos variables de componente sur, fuerte mar de fondo de noroeste y largas belladas. Unas condiciones cansinas que llevaron a Ramontxu a cambiar el corcho por las poteras, abandonándonos a Miguel y al menda a nuestra suerte.  

Son condiciones que se capean muy mal por esta zona "cerca a casa", así que, aunque no nos guste nada repetir escenario, decidimos volver a un pesquero versátil de jornadas pasadas.

No aprovechamos nada bien el amanecer, ya que el caño con poco calado elegido tiraba a bello y no dio más que un sargo majo. Según retrocedía la marea, fue bajando la intensidad del golpe cada vez más y las belladas eran más largas, lo que nos obligó a movernos buscando más rompiente.

En este txoko los espáridos empezaron a aparecer a cuentagotas aunque el tamaño era bueno. Luego nada.

Vuelta a cambiar de calada y de nuevo a comenzar con las paladas de sardina en las belladas. Aquí parecía que el agua hervía con el golpe. No marcaba ningún espumero muy atractivo pero algún otro sargo se dejó ver.

Para las 11 de la mañana, con la bajamar, el oleaje comenzó a crecer y la frecuencia a descender poniéndose el tema bastante peligroso. Tras un par de avisos decidimos retroceder sobre nuestros pasos.

Era entonces cuando el caño de primera hora se puso en condiciones aceptables, así que fuimos allí a echar el resto. Es la ventaja que tienen estas zonas de pesca a resguardo que presentan distintas exposiciones al oleaje y que te permiten recorrer distintas puestas.  


Con los golpes, en los reflujos sacaba el corcho de la zona caliente pero en las belladas dejaba arrimar. Por lo menos no había bogas pero para no aburrirse hubo que lidiar con las algas que se enganchaban cada vez que el aparejo caceaba.  

Entre la ensalada, conseguimos reunir unos cuantos sargos combativos más hasta que llegamos a los justos, momento de tirar el macizo sobrante, recoger bártulos y retirarse. El saco y la cesta también cuentan...

Este día, Miguel anduvo entonado y pescó de forma sobresaliente. No es de extrañar lo contento que estaba gurriatobarria.
Éste fue el resultado de la laboriosa jornada. ¡Hay que ver cómo cambian las cosas de un día para otro! Aunque no del todo porque la eskarra seguía en el mismo agujero. Para mi que se acordó al vernos porque corrió para el fondo, ¡je je!
  
La verdad del asunto es que esa mañana yo andaba con poca correa, pues había dormido poco a cuenta de estos bichos que pocas horas antes ocupaban la funcional cesta.  

Y es que parece que este contenedor tiene su encanto porque le gusta a unos cuantos bichos, ¡je je!

El siguiente día de pesca fue el pasado sábado día 19, que amaneció de forma espectacular. Pero ése sólo era el atractivo al alba pues la mar seguía exactamente igual que el sábado anterior. Ramontxu volvió a los cefalópodos con idea de unirse a Miguel y al menda después, cosa que se cumplió pero sólo para saludar. Por nuestra parte perdimos el amanecer dando vueltas y para cuando vino el día sólo teníamos dos sargos bastante reglamentarios.

 
Entonces decidimos ponernos el traje de faena e ir a rastrear una zona que no conocíamos y en la que nunca habíamos pescado. Anduvimos mirando y vimos algunos txokos interesantes que decidimos probar, donde algún sargo salteado se dejó ver. 

Pero fue sobre media mañana cuando decidimos intentarlo en el entrante inferior, donde la mar estaba muy pasada. Es el típico txoko que de primeras rechazas porque es muy difícil mantener el cocho en la calada pero...    




El oleaje barría y vaciaba continuamente el pesquero con quedadas muy cortas ya con la marea bajando. Parecía imposible que los sargos entraran seguido como lo hicieron, aunque se mostraron activos desde el primer momento. La técnica, la habitual: macizo de sardina picada, zapatero y gamba arrocera de carnada, la boya de 80 mm con tres bolas en la línea de 8 mm, otra de 5 mm en el bajo del 0,23 mm de Tenryu con anzuelos del 3/0 y del 1/0 y con un calado que osciló entre los 2 y 3 metros. Se acabó el macizo y se acabaron las picadas, así que tocaba recoger.

Aquí podéis observar a Miguel con qué mimo cuida la cuchara atrapadora.

 La recompensa obtenida junto a las dos armas utilizadas. Aprovecho para saludar desde aquí a Anxo, ya que ha adquirido recientemente esta misma caña y decirle que también Miguel y yo seguimos esperando a los de 2 kg para ver cómo se comporta, ¡je je! 

 Comentar que el tamaño no era tan bueno como el de la jornada anterior y que perdimos algún buen ejemplar entre las piedras a causa de tener que pescar muy en largo debido al oleaje.

Por cierto, como no es fácil dejar los vicios he de reconocer que he vuelto de nuevo por mis fueros restando horas de sueño. Y el domingo...


Como se ve ya ha empezado a asomar algún cefalópodo con denominación de origen kraken y el tamaño general es muy aceptable.
El tema ya tiene difícil solución porque la picada que tenemos con estos bichos es de órdago. Si con razón decía que era pesca adictiva...

Sin más por mi parte, despedirme y desearos buena pesca. Y por pedir que no quede, así que a ver si nos llegan mares más ordenadas y bellas. ¡Un saludo!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CORCHOS MARCE

Estos son los corchos que elabora nuestro amigo y gran pescador de caña Marcelino Prieto. La materia prima original es el corcho de champán aunque también los hace de madera para satisfacer los gustos personales de cada pescador. En el siguiente gráfico podéis ver los diferentes tamaños con su nomenclatura, que se exponen en el otro gráfico.


Este gráfico contiene una tabla en la que figuran la mencionada nomenclatura con sus correspondientes medidas, pesos, material, lastres y espiches.

jueves, 3 de noviembre de 2011

CONTRASTES. SÁBADO 22 Y MARTES 25 DE OCTUBRE DE 2.011

El sábado 22 de octubre, como ya sabéis, el amigo Ramontxu seguía por Galiza incordiando a los sargos y acabando con las reservas de Xove. Así que con la cuadrilla disminuida volvimos a atacar con el alba a los espáridos. Salimos de Muskiz media hora más tarde de lo normal, craso error, y coincidimos de camino con la cuadrilla de Larrea que iban en dos coches delante nuestro.

Tal y como estaba la mar, con poco golpe y de noreste, nos imaginamos que andaríamos con pocas opciones para elegir pesquero. Y así se corroboró cuando nada más llegar a la zona elegida para ver la mar in situ, nos topamos con otra cuadrilla, esta vez la de Fernando Cuñado, que habían madrugado bastante más.
  
Sin complicarnos mucho tiramos de recurso y para las 7:30 teníamos el corcho en el agua. No había acabado de aparejar cuando Miguel ya había puesto en seco dos sargos, uno de ellos de buen porte y malos hábitos. Ya me estaba poniendo nervioso el tío...

Y es que hay que ver con el vicio que andan estos bichos. Por lo menos Mertxe, esta vez no es Miguel el que sale dándole al fumeque. La cuestión es que nada más llegar el pescado se mostraba muy activo. Es entonces cuando te acuerdas de esa media hora de menos que has madrugado...  

Pero bueno, tuvimos un rato muy intenso al alba que aprovechamos bien y después fue cuestión de adornar la pesca cambiando de zona y sacando algún sargo suelto con pita fina. Aquí Miguel pulseando, santo remedio cuando pican un poco recelosos. Resultó ser uno de esos días en que Ana Urrutia, la "chica del tiempo", acertó de pleno. Amaneció, arreció el viento sur y la mar se fue quedando casi en calma chicha.

¡Como una balsa de aceite estaba el agua! Parecía que se había cambiado hasta la densidad. Así que para las 9:00, con la pesca hecha, recogimos e intentamos buscar dónde gastar el macizo sobrante.

Nos desplazamos por la zona buscando algo de espuma pero el panorama que topamos era desolador. Aún así, decidimos bajar tranquilos a sitio cómodo a hacer algo de tiempo hasta la hora de almorzar, movidos en parte por el hábito vasco de porfiar al grito de ¡¿a que no hay cojones?!


En estas condiciones, con pita más que fina y un zapatero conseguimos capturar otro sargo majo. Y después como los corcones se pusieron muy insistentes, no nos resistimos a llevar la muestra.

Resalta, casi de forma artificial, la pinta de color amarillo intenso, que talmente parecía pintada torpemente con un rotulador. Ya no había ni donde malgastar la sardina picada así no quedaba otra que retirarse a almorzar, que no era mala opción.

Ya sólo se trataba de adecentar el pescado y plegarlo en la cesta de castaño. Finalmente contamos 31 sargos y un pez ballesta. Ciertamente y no sin suerte, la elección del pesquero de primera hora resultó un verdadero acierto.  

La imagen con el menda más contento que unas castañuelas y no era para menos.  

Este era el panorama de la mar al marchar sobre las 10:30 de la mañana...

Y este otro, dos días más tarde, ya que el martes día 25 volvimos Miguel y yo a la carga aprovechando que era fiesta. Ramontxu que se la olía, se quedó en la cama, ¡menudo zorro! Teníamos una mar de fondo tremenda con olas de noroeste que a lo largo de la mañana se acercarían a los 3 metros...
Ese día llegamos a ver la mar aún de noche. Pero tras contrastar las condiciones reinantes decidimos ir a desayunar otra vez y volver a buscar dónde tirar el corcho con las primeras luces. No era el día para dar muchas vueltas así que ésta fue la zona de pesca elegida, al resguardo, donde supusimos que por lo menos nos dejaría intentarlo.
En esta ocasión nos acompañó Inazio Landeta, un amigo de los de verdad, de los de la infancia... No en vano hasta nos bautizaron juntos, ¡eh lagun! Es complicado describir a este gudari muskitarra en pocas líneas, pero para que os hagáis una idea os dejo una pincelada de él, a través de un proyecto vivo en el que anda inmerso: "El Indio TV". El enlace corresponde con el capítulo presentación pero en Youtube podéis seguir la saga... Y hasta por Facebook en Jeremiah Johnson ElIndio.



Bueno, el caso es que a primera hora y macizando en las belladas conseguimos tocar un par de sargos buenos. Más tarde las algas nos obligaron a movernos.  Y a medida que avanzaba la mañana y subía el agua la mar fue a más. Cada vez eran más cortas las belladas y nos costaba encontrar calada donde la boya no corriera de lado en exceso.

Mientras estábamos de cháchara distendidos sin mucha preocupación por el corcho, vimos unas enormes pinzas que asomaban en un pozo... Y Miguel, avezado atrapador, hizo gala de su habilidad capturando con la cuchara de servir el precioso ejemplar de eskarra de la imagen.   Éste es el término euskaldun empleado para designar al crustáceo también denominado, cangrejo peludo, pelón o pelunio (Eriphia verrucosa).

 
Hay que ver la potencia de sus pinzas con la cuchara atrapadora... Ni que decir tiene que fue dejado en su sitio, decisión que la eskarra acogió de muy buen grado.

Y como no había mucho más que rascar por aquí, no así en el bar, nos dispusimos a recoger; despacito y buena letra. Aquí Natxo guardando con mimo los anzuelos sin punta que le habíamos recomendado para la ocasión y la reluciente navaja, ¡je je!
Y sobre estas líneas, la media docena reglamentaria de sargos que sacamos del medio. Unos días tanto y otros... Hicimos lo que pudimos y aunque ya podía haber salido alguno más, era suficiente para que Landeta y familia pudieran degustar pescado fresco del Cantábrico.

Para terminar éste era el aspecto de la zona de pesca con el almuerzo ya en mente. La mar había subido mucho de fuerza con la marea y se antojaba muy difícil calar por la zona. Así que resignados nos fuimos a donde Pedro a Ontón, chigre tradicional y acogedor por antonomasia, y allí nos dejamos llevar con harto sufrimiento por el hambre y la sed. Otro día vendrá mejor, pero que por ahora, nos quiten lo "bailao". ¡Saludos sufridor@s