Este sábado salimos del lugar de costumbre,desde Muskiz a las 7,00 h, los tres gorriones una vez que Miguel se había recuperado de la bronquitis. Ya comentamos que la mar se salía, pero una vez levantados de la cama, había que intentarlo. Paramos en primer lugar en la fábrica de Ontón donde comprobamos que la mar estaba infernal. Luego nos fuimos hasta Arenillas e ídem de lo mismo. Posteriormente a Sonabia donde miramos la cara oeste a la derecha de la playa de Valdearenas, en la zona izquierda de la Lanzadera e imposible. Luego desde la zona del bar "Las Encinas" miramos la cara interior de La Ballena donde se amarran los botes y la zona del antiguo cargadero y también estaba muy pasada y encima con una marea de 14 pies y bajando la marea, por lo que nos marchamos. Nos pareció un coche que estaba allí que era el de Carlos, el amigo de Larrea y Cía y tres pescadores que bajaban por la segunda zona mencionada. Posteriormente nos dirigimos hasta Castro Urdiales, en Ostende, que era donde mejor estaba, pero asimismo con un arrastre brutal y el agua parecía chocolate, por lo que carretera y manta. Nos llamó Iñaki que estaba por Cotolino y nos dijo que se marchaba, por lo que fuimos a dar una vuelta por el muelle Don Luis a Castro que era donde mejor estaba y con el agua aceptable. Allí vimos a varios pescadores a calamares y algunos a fondo y en la cara oeste dos a boya a los que no vimos sacar nada, por lo que después de la excursión, decidimos optar por volver para casa sin echar la caña. Ahora bien, no sin hacer una paradita en el bar-restaurante Ibarbia de Saltacaballo para reponer el maltrecho estómago tras haberle dado bien al fumeque intentando buscar opciones.
El domingo bajó un pelín la mar, pero visto el panorama del día anterior, aún estaba muy fuerte y el agua muy tomada, por lo que decidimos adorar al dios Morfeo y es que de vez en cuando hay que dormir para que no se olviden las buenas costumbres.
Así que tranquilidad, buenos alimentos y a esperar el próximo fin de semana en el que estarán más gordos y es que la pesca es así. Hasta la próxima.
Se me olvidaba poner que en donde Ibarbia, empleamos unos plomos de pera como los que figuran en la parte superior de la fotos y es que en vista de la mar existente, no era para menos.