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martes, 2 de septiembre de 2008

DESDE SAN CIBRAO A BURELA

Ya estoy de vuelta en mi Muskiz natal después de haber estado en San Cibrao (Lugo) desde el 15 al 31 de agosto. Es un bello pueblo costero que cuenta con varias playas, estupendas sendas peatonales, buen mobiliario urbano, etc., en el que no se producen grandes aglomeraciones, magnífico para pasar unas vacaciones relajadas, con buena gente y trato exquisito por parte de sus habitantes a los que quiero agradecer sus atenciones porque "de ser ben nado é ser agradecido".

A continuación os dejo varias imágenes del lugar, empezando por esta foto del arco iris que saqué hacia la zona este del café-bar "El Pedregal" y aprovecho la ocasión para saludar a Manolita, "Dito", Noelia y Tomás por su amabilidad. También quiero saludar al personal de Joyería y Artículos de Regalo "Arca" y al personal de todos los establecimientos que hemos visitado.

He de decir que al de poco de nuestra llegada, tuvimos que admitir a un huésped inesperado en el piso, ya que paseando junto a la playa de O Torno, encontramos un jilguero con muy mal aspecto que se dejó coger sin ofrecer resistencia, pues tenía una herida en el ala. Así que caja de zapatos con agujeros en la tapa para su transporte, compra de alpiste y jilguero suelto en la cocina del piso. Le tuvimos unos 10-11 días, suministrándole, además del alpiste, cardinchas, lechuga y agua, al cabo de los cuales su recuperación fue asombrosa, por lo que procedimos a su suelta. En la foto inferior, se puede ver al subsodicho correteando entre las alpargatas.

Respecto a la búsqueda de piso en esta época, he de agradecer a Txaro y Francisco que es un matrimonio del pueblo de Ortuella (a unos 8 km de Muskiz), las gestiones que realizaron para ello, pues son buenos conocedores de San Cibrao al que son asiduos desde hace años. Agradecer a los dos los detalles que han tenido y los buenos ratos que nos han hecho pasar, aunque no dirán lo mismo los txipirones del puerto sobre Txaro.

Quiero mencionar también a Juan "O Rubio" del comercio de efectos navales y artículos de pesca del mismo nombre, por su amabilidad, buen trato y algún traguillo que hemos echado por aquellos lares, diciendo a los pescadores de caña que paren por allí, que cuando necesiten algún artículo de pesca, no duden en acudir donde Juan, donde serán atendidos con eficacia, amabilidad y buenos precios. Lo mismo he de decir de Mana, trabajadora del bar-restaurante "O Noso Lar", por su eficacia, atenciones y buen humor y que próximamente va a abrir un bar en Burela que se llamará "Pataqueiros", en donde sin ninguna duda, seréis bien recibidos. En la foto inferior podéis ver a Mana, rodeada por mi compañera Maite, Txaro, el menda y Francisco.

No quiero pasar por alto, la atención que tuvo Toño (tpsk), infatigable y experto pescador asturiano de Avilés, que tuvo la deferencia de desviarse de su ruta pesquera hacia Loiba, para acercarse a San Cibrao y conocernos personalmente. Gracias Toño y un abrazo para ti y otro para Sito.

En cuanto al tema de la pesca, decir que la mar no ha estado muy de nuestro agrado, ya que ha habido varios días con marejada del NE y mar de fondo y al ser la costa existente entre San Cibrao y Burela muy pródiga en algas, ha sido muy difícil encontrar puestas en las que no había algas en suspensión. Uno de esos días decidimos irnos a dos zonas situadas a la zona oeste de la playa de Estei
ro en Xove y que podéis ver en las tres fotografías siguientes.


Las dos primeras fotos de puestas están próximas en la misma zona y la foto inferior corresponde a la otra zona en la que no pudimos pescar hasta una hora antes de la pleamar, ya que al estar orientada de frente al oleaje y haber menos fondo, los golpes eran hasta entonces muy fuertes. En esta foto se puede ver la playa de Esteiro al fondo. La pesca que hicimos es la de las dos fotos siguientes, una en cada zona que pudo ser más amplia si no hubiesen hecho acto de presencia las bogas, pero pescamos 18 sargos, una mojarra y un farro o serrano, por lo que no estuvo nada mal la cosa. Empleamos macizo de sardina fresca y encarnamos con gamba arrocera y tira de jibión. Usamos bajos del 0,225 y 0,25 de Fendreel, un calado de pesca entre 1,5 y 2,5 m, con un plomillo de 5 mm de diámetro y un anzuelo revirado a la derecha negro, del 1/0 de Asari. La pesca la hicimos de media marea hasta una hora bajando.



Hicimos otra salida entre la costa existente entre San Cibrao y Burela y la zona elegida fue al este de la playa de A Marosa, es decir, más hacia Burela unos 500-600 m, a la derecha de la Punta das Laxes. Esta vez la mar estaba casi bella como podéis observar en las dos fotos de abajo, pero para las características de las puestas elegidas, es como debe de estar la mar pues es de las zonas más expuestas de esta costa. Las pescamos con un calado entre 1 y 2 m, los mismos diámetros de bajos, un plomillo de un diámetro de 3-4 mm y el mismo anzuelo. Como macizo sardina fresca triturada y de cebo empleamos gamba arrocera y pechuga de pollo con la que pesqué 4 sargos. He de decir que esta carnada me la enseñaron en Las Palmas de Gran Canaria donde es muy efectiva y aquí también da resultado. Esta vez pescamos desde bajamar hasta media marea subiendo.


El resultado de la jornada fue de 18 sargos, 1 mojarra y 2 chopas, una de ellas de campeonato como podéis ver en la imagen inferior.

Otra salida que hicimos fue a la misma zona de la playa de A Marosa, pero esta vez pateamos la zona oeste o izquierda de dicha playa y la zona este o derecha de dicha playa junto a una escollera de piedras. Había algo de golpe por la mar de fondo, aunque las aguas clareaban en las belladas. Pescamos con los mismos aparejos con un calado entre 2-3 m, macizo de sardina fresca y gamba arrocera como única carnada.

Esta es la zona de la derecha de la playa y las dos fotos siguientes corresponden a puestas de la izquierda de la playa, en donde en la primera se puede ver una puesta con un agua casi ideal para la pesca y en la otra se le ve a Francis en plena faena.


El resultado de la pesca en ambas zonas fue el de las fotos siguientes con un total de 17 sargos, 1 mojarra y dos chopas, una de ellas preciosa.


Hemos ido algun otro día a pescar y hemos pescado 8 o 10 sargos pese a la presencia de algas, pero lo más reseñable es lo que he expuesto.

Las conclusiones que he sacado son las siguientes: 1ª.- Que la costa entre Burela y San Cibrao es de fácil acceso en general. 2ª.- Que la composición granítica de los roquedos, hace que éstos sean muy seguros para desplazarse por ellos. 3ª.- Tienen la pega de la presencia de algas con las mares de fondo. 4ª.- Que no hay que complicarse la vida con cebos de lujo como quisquillas o pulgas para pescar unos cuantos sargos. 5ª.- Que hay que emplear bajos con garantías (0,225-0,25) pues los sargos no están recelosos ya que pesca muy poca gente a boya. 6ª.- Que lo hemos pasado muy bien y eso es lo importante.

Bueno, no os doy más la chapa y hasta la próxima.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

LA QUISQUILLA

(Fuente de referencia "La pesca con caña a corcho en la costa Cantábrica". "La pesca a pulso" de Ramontxu Montenegro)

La quisquilla, esquila o esguila es un pequeño crustáceo gregario que habita en las zonas de influencia de las mareas o zonas intermareales, tanto de las rías, marismas, pozas o balsas y vegas como de la costa. Es uno de los mejores cebos y engodos para la pesca a corcho desde la costa. Existen dos tipos de quisquilla, el "Crangron crangon" y el "Palaemon spp".


El Crangon es la llamada quisquilla de arena, quisquilla gris, quisquilla negra o quisquilla rubia, dependiendo del material del sustrato que exista en su hábitat. Así por ejemplo si el fondo es arcilloso, la quisquilla tendrá un color dorado, si es de limo oscuro tendrá color negruzco, etc. Esta quisquilla habita los pozos y caños que existen en las vegas que son terrenos ganados a la marisma para destinarlos a pastos preferentemente, así como las pozas o balsas.


Las vegas están protegidas por malecones para evitar que se aneguen por las mareas y sus caños desaguan a través de compuertas hechas en dichos malecones y que están rematadas por su parte exterior o zona que dan a las marismas por una chapa abisagrada por su parte superior que permite la salida del agua por la presión que ésta ejerce sobre la misma y a la vez evita que las mareas entren libremente y sólo deja que entre el agua necesaria para que el ecosistema esté en equilibrio.

Las vegas son más comunes en Galicia, Cantabria y Euskadi, siendo escasas en Asturias por la propia configuración del Principado, en el que los ríos son cortos, rápidos y pendientes, por lo que no existen llanadas donde se puedan crear estas vegas.

Los pozos y balsas son charcas de diferente tamaño que están separados de la marisma y que asimismo suelen tener una compuerta de desagüe y así podemos ver la foto de una balsa y su compuerta de desagüe a la ría. Este tipo de quisquilla también la podemos encontrar en pequeños pozos que se forman en las marismas en las horas de bajamar.

Las principales características del crangon son que la longitud de sus antenas es menor que el largo de su cuerpo, no tiene rayas o líneas transversales en su cuerpo, su tamaño raramente excede de los 30 mm y no le gustan los lugares en los que exista mucha corriente producto de las oscilaciones de las mareas, por lo que se encuentra en sitios resguardados como los citados anteriormente.

Para utilizarlas como cebo en la pesca con caña, lo más aconsejable es capturarlas con quisquilleros, esquileros o reteles ya que es como mejor aguantan vivas más tiempo y que se suelen hacer con saco de arpillera o cortinas que se untan con engrudo de harina y dejándolo secar antes de su uso, aunque también se pueden cebar en el momento de pesca vertiendo en su interior desperdicios de pescado, mejillones abiertos, cámbaros troceados, bolas de engrudo de maiz, etc.




Para echarlos al agua y sacarlos de ésta, se emplea una vara con una guía en el extremo por la que discurre la cuerda y que puede ser hecha con caña de bambú de uno o más tramos. La cantidad sacada de quisquillas en cada retel, se vierte a un cubo con perforaciones hechas en su fondo, a fin de que las quisquillas escurran el agua y cuando ya están secas se echan a una cesta de castaño con asa, de las tradicionales de toda la vida y en la que habremos vertido una camada de viruta de pino, procediendo seguidamente a envolverlas con ella. En la secuencia superior se muestra el proceso descrito, asi como la cantidad sacada en un retel y como está confeccionado.

Las quisquillas cogidas de esta forma nos pueden durar vivas tres días normalmente, metiéndolas en cajas de cartón o porexpán en el frigorífico, en la zona que menos frío hace (zona de las verduras).

Poza en zona de carrizos y retel en zona de juncos

Son buenas zonas para su captura aquellas en las que existen juncos o carrizo. La mejor época para el Crangon es la comprendida entre abril y octubre y las mejores horas son las próximas a las bajamares que es cuando menos nivel de agua existe y están más concentradas. Es muy importante proteger las quisquillas del viento y del agua de lluvia.

En Galicia no está permitida su captura, pero en Euskadi, Cantabria y Asturias sí y no tienen medida mínima como no puede ser de otra forma. A modo de aclaración decir que el nuevo Decreto 25/2006 de 15 de marzo, que regula la pesca marítima de recreo en Asturias, en su artículo 11, dice literalmente: "El pescador con licencia de costa y embarcación podrá capturar, para cebo, anélidos poliquetos marinos (xorras) y quisquillas (Crangon y Palaemon) con un peso máximo total de 250 gramos...etc", aunque no permite el uso de quisquilleros o reteles (cosa totalmente absurda) sino el truel o redeño.


El otro tipo de quisquilla es el Palaemon spp. que habita preferentemente las rías, interiores de los puertos y los pozos de marea en la costa, bien sean en roquedos de cualquier tipo, pozas en las costas de las playas, etc. Estos lugares tienen más salinidad que los lugares en que está el Crangon, siendo buenas zonas aquellas de las rías en las que existan muros de mampostería o restos, rocas (foto superior) y abundancia de algas.

El Palaemon tiene las antenas más largas que la longitud de su cuerpo y posee rayas transversales, por lo que en algunas zonas se la denomina quisquilla rayada. Mayormente son de coloración rojiza,aunque en las rías hay una variante que es de coloración verduzca.

Se pueden capturar con reteles (menos en Asturias) o con truel o redeño. Si las pescamos en las rías pasando el truel por las algas, lo haremos avanzando en sentido contrario a la corriente o aguas arriba, para que el agua enturbiada corra a nuestras espaldas y nos permita la visión. Su recogida y conservación la haremos de idéntica forma al Crangon, es decir, colándolas y envirutándolas. La mejor época para su captura es la comprendida entre octubre y marzo ya que son de tamaño pequeño y aguantan bien dos días vivas, lo contrario que en verano ya que suelen ser de gran tamaño y se mueren al de poco tiempo de sacarlas. Este tipo de quisquilla ha de tener un tamaño mínimo de 30 mm.


Se adjunta cuadro resumen de las diferentes normativas acerca de la captura de quisquillas.


Se adjunta gráfico de como hacer un retel ovalado que se usa en Euskadi. En Cantabria se usan circulares.